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Reglamento Sanitario Internacional

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Indice de artículos
Reglamento Sanitario Internacional
Diez cosas que debe saber sobre el RSI (2005)
Conceptos y enfoques
Realidades comunes que requieren avanzar hacia defensas colectivas
Recusaciones y reservas
¿Tiene el evento una repercusión de salud pública grave?
Detección de eventos, evaluación conjunta y respuesta en el plano internacional
Capacidad nacional de vigilancia y respuesta
Documentos sanitarios nuevos y actualizados
Algo más para Saber
Todas las páginas

La 58ª Asamblea Mundial de la Salud, celebrada del 16–25 de mayo de 2005 en Ginebra, Suiza aprobó un nuevo conjunto de normas sanitarias internacionales para hacer frente a las emergencias de salud pública de interés internacional: el Reglamento Sanitario Internacional (RSI 2005)

Este nuevo Reglamento tiene por objeto prevenir la propagación internacional de enfermedades infecciosas, proteger contra esa propagación, controlarla y darle una respuesta de salud pública.

El objetivo del Reglamento Sanitario Internacional es ofrecer la máxima protección a las personas frente a la propagación de enfermedades a escala internacional interfiriendo lo menos posible en los viajes y el comercio mundiales.

¿Qué es el Reglamento Sanitario Internacional?

El Reglamento Sanitario Internacional (RSI) es un conjunto de normas jurídicamente vinculantes adoptadas por la mayoría de los países para contener las amenazas de enfermedades susceptibles de propagarse rápidamente de un país a otro, por ejemplo infecciones emergentes como el SRAS, o el nuevo virus de la gripe humana. Asimismo, abarca otras emergencias de salud pública con posibles repercusiones transfronterizas en las poblaciones, como los derrames, fugas o vertidos de productos químicos o los accidentes nucleares.
La última versión del RSI (2005) es una actualización del RSI de 1969, que sólo se refería a cuatro enfermedades – el cólera, la peste, la fiebre amarilla y la viruela (ahora erradicada) – y contenía sobre todo disposiciones de control fronterizo y medidas relativamente pasivas de notificación y control.

La revisión de 2005 ha propiciado un acuerdo internacional de salud pública sin precedentes que prevé la contención de las emergencias sanitarias en el punto de origen y no solamente en las fronteras nacionales. La versión revisada fue adoptada por la Asamblea de la Salud en mayo de 2005 y entró en vigor el 15 de junio de 2007. El nuevo Reglamento abarca todas las enfermedades y eventos sanitarios que pueden constituir una emergencia de salud pública de importancia internacional.
Aprovechando la experiencia única de la OMS en materia de vigilancia mundial de las enfermedades y de alerta y respuesta, el RSI (2005) ofrece el marco jurídico necesario para definir los derechos, las obligaciones y los procedimientos que permiten garantizar la seguridad sanitaria mundial evitando interferencias innecesarias con el tráfico y el comercio internacionales.
El Reglamento revisado también exige a todos los Estados Miembros un fortalecimiento de su capacidad de vigilancia y respuesta. La OMS está colaborando estrechamente con los Estados Miembros y los asociados a fin de facilitar a los países orientación técnica, sobre todo para el desarrollo de unos recursos humanos debidamente capacitados y una infraestructura de calidad.
En mayo de 2006, la Asamblea de la Salud, preocupada por el riesgo para la salud pública asociado a los casos humanos de gripe aviar, decidió adelantar la aplicación de algunas disposiciones del RSI revisado, a fin de contener la amenaza de gripe pandémica.


Diez cosas que debe saber sobre el RSI (2005)

  • Finalidad, alcance y principios
  • Conceptos y enfoques
  • Realidades comunes que requieren avanzar hacia defensas colectivas
  • Recusaciones y reservas
  • Notificación y otros requisitos de información
  • Detección de eventos, evaluación conjunta y respuesta en el plano internacional
  • Determinación de una emergencia de salud pública de importancia internacional y recomendaciones temporales
  • Capacidad nacional de vigilancia y respuesta
  • Seguridad en materia de salud pública en los viajes y el transporte internacionales
  • Documentos sanitarios nuevos y actualizados

Finalidad, alcance y principios

El Reglamento Sanitario Internacional (2005) o “RSI (2005)” o “el Reglamento” es un acuerdo jurídicamente vinculante entre los Estados Miembros de la OMS y otros Estados que han aceptado quedar obligados por él (Estados Partes). En el RSI (2005), su “finalidad y alcance” se definen así: “prevenir la propagación internacional de enfermedades, proteger contra esa propagación, controlarla y darle una respuesta de salud pública proporcionada y restringida a los riesgos para la salud pública y evitando al mismo tiempo las interferencias innecesarias con el tráfico y el comercio internacionales”. A partir del 15 de junio de 2007, las disposiciones de este Reglamento dirigirán y regirán determinadas actividades de la OMS y los Estados Partes encaminadas a proteger a la comunidad mundial de los riesgos y las emergencias de salud pública que traspasen las fronteras internacionales.
Estas actividades se llevan a cabo de manera compatible con otras normas y acuerdos internacionales; deben realizarse “con respeto pleno de la dignidad, los derechos humanos y las libertades fundamentales de las personas” e inspirándose en “la meta de [la] aplicación universal [del Reglamento] para la protección de todos los pueblos del mundo frente a la propagación internacional de enfermedades”.


Conceptos y enfoques

El RSI (2005) es deliberadamente amplio e integrador por lo que respecta a los eventos de salud pública a los que se aplica a fin de maximizar la probabilidad de que todos los eventos de ese tipo que puedan tener consecuencias internacionales graves sean identificados tempranamente y comunicados con prontitud por los Estados Partes a la OMS para su evaluación. El Reglamento tiene por objeto servir de marco jurídico para la prevención, detección y contención en origen de los riesgos para la salud pública, antes de que se propaguen a través de las fronteras, mediante la acción conjunta de los Estados Partes y la OMS.
Conforme al RSI (2005), se han de notificar “todos los eventos que puedan constituir una emergencia de salud pública de importancia internacional”. A este respecto, las nuevas y amplias definiciones de “evento”, “enfermedad” y “riesgo para la salud pública” consignadas en el RSI (2005) son los elementos básicos de las obligaciones en materia de vigilancia que incumben a los Estados Partes y la OMS. “Enfermedad” significa “toda dolencia o afección médica, cualquiera sea su origen o procedencia, que entrañe o pueda entrañar un daño importante para el ser humano”. El término “evento” se define con amplitud como “la manifestación de una enfermedad o un suceso potencialmente patógeno”. “Riesgo para la salud pública” se refiere a “la probabilidad de que se produzca un evento que puede afectar adversamente a la salud de las poblaciones humanas, considerando en particular la posibilidad de que se propague internacionalmente o pueda suponer un peligro grave y directo”. Por emergencia de salud pública de importancia internacional se entiende “un evento extraordinario que se ha determinado que constituye un riesgo para la salud pública de otros Estados a causa de la propagación internacional de una enfermedad y podría exigir una respuesta internacional coordinada“. En consecuencia, los eventos de posible importancia internacional, que los Estados Partes deben notificar a la OMS, pueden extenderse más allá de las enfermedades transmisibles y tener cualquier origen o procedencia.
El RSI (2005) permite expresamente a la OMS tener en cuenta la información procedente de fuentes distintas de las notificaciones y consultas oficiales, y, previa evaluación, solicitar la verificación de determinados eventos a los Estados Partes de que se trate. La notificación a la OMS constituye el comienzo de un diálogo entre el Estado Parte notificador y la OMS sobre una nueva evaluación del evento, una posible investigación y una eventual respuesta de salud pública apropiada de ámbito local o mundial.
La responsabilidad de aplicar el RSI (2005) recae conjuntamente en los Estados Partes y la OMS. Para poder notificar los eventos, o responder a riesgos y emergencias de salud pública, los Estados Partes deben disponer de la capacidad necesaria para detectarlos merced a una buena infraestructura nacional de vigilancia y respuesta. Los Estados Partes deben colaborar activamente entre sí y con la OMS para movilizar los recursos financieros que faciliten el cumplimiento de sus obligaciones en virtud del RSI (2005). Previa solicitud, la OMS prestará asistencia a los países en desarrollo en esa tarea así como en la obtención del apoyo técnico necesario para crear, reforzar y mantener las capacidades exigidas por el Reglamento.


Realidades comunes que requieren avanzar hacia defensas colectivas

El reconocimiento de que la globalización trae consigo nuevos desafíos y oportunidades en cuanto a la prevención de la propagación internacional de las enfermedades fue el punto de partida de la revisión del Reglamento Sanitario Internacional (1969) o “RSI (1969)”. En 2003, el brote del SRAS y su ulterior control convencieron a los gobiernos del mundo de la necesidad de una defensa colectiva y coordinada contra las amenazas emergentes para la salud pública, lo que dio el impulso necesario para concluir el proceso de revisión. El recién revisado RSI (2005) fue adoptado por la Asamblea de la Salud el 23 de mayo de 2005, y entro en vigor el 15 de junio de 2007.
El RSI (2005) es un marco jurídico que sustenta enfoques actuales e innovadores en relación con la detección de eventos y la respuesta a riesgos y emergencias de salud pública a escala mundial. El RSI (2005), si bien en parte procede de su predecesor, el RSI (1969), se basa fundamentalmente en las experiencias recientes de la OMS y sus Estados Miembros en materia de sistemas nacionales de vigilancia, información sobre epidemias, verificación, evaluación de riesgos, alerta ante brotes, y coordinación de la respuesta internacional, todo lo cual forma parte del trabajo de diez años realizado la OMS a fin de mejorar la seguridad internacional en el ámbito de la salud pública.
El RSI (1969) se limitaba a la notificación de los casos de cólera, peste, y fiebre amarilla, y la acción de la OMS conforme a ese Reglamento dependía de la recepción de notificaciones oficiales de casos de los países afectados. Poco había en aquellas reglas que fomentara la colaboración entre la OMS y un Estado Parte en el que se declarara el brote de una enfermedad con posibilidades de propagación internacional. Se preveía principalmente la aplicación de determinadas medidas de máximo rigor para hacer frente a los brotes de esas enfermedades.

En cambio, el RSI (2005) tiene un vasto alcance, prevé la utilización de una amplia gama de informaciones y hace hincapié en la colaboración entre los Estados Partes y la OMS para determinar y evaluar los eventos y dar respuesta a los riesgos y emergencias de salud pública. En la coordinación por la OMS de la respuesta internacional a las emergencias de salud pública de importancia internacional, las medidas de máximo rigor se sustituyen por medidas sanitarias temporales oficialmente recomendadas en función de cada situación, adaptadas a la amenaza que efectivamente se afronta.



Recusaciones y reservas

Tras su entrada en vigor el 15 de junio de 2007, el RSI (2005) es jurídicamente vinculante para todos los Estados Miembros de la OMS que al 15 de diciembre de 2006 no lo hayan recusado o no hayan formulado reservas al respecto. En realidad, ningún Estado Miembro notificó su recusación, y sólo dos Estados Miembros comunicaron sus reservas al Director General de la OMS. El artículo 62 del RSI (2005) estipula que las reservas no podrán ser incompatibles con el objetivo y la finalidad del Reglamento y que los demás Estados Miembros tendrán la oportunidad de plantear objeciones a esas reservas. A menos que un tercio de los Estados Miembros de la OMS objete una reserva dentro de los seis meses siguientes a la fecha de la notificación de esa reserva por el Director General a todos los Estados Miembros, el RSI (2005) entrará en vigor para el Estado que la haya formulado, considerándose aceptada la reserva. Si por lo menos un tercio de los Estados Miembros plantean objeciones a la reserva, el Director General notificará la no aceptación al Estado que haya presentado la reserva y le pedirá que considere la posibilidad de retirarla dentro de los tres meses siguientes a esa notificación. Si el Estado que ha formulado la reserva no la retira en el plazo mencionado, el asunto se someterá a la Asamblea Mundial de la Salud que decidirá al respecto. Si la Asamblea de la Salud, por mayoría de votos, plantea objeciones a la reserva, ésta no será aceptada. En tal caso, el RSI (2005) no entrará en vigor para el Estado que ha formulado la reserva a menos que la retire, en todo o en parte, mediante notificación al Director General.

Notificación y otros requisitos de información

The IHR (2005) describe key elements of the procedures to be followed by States Parties and WHO in terms of information sharing with regard to notified events. Official event-related communications under El RSI (2005) presenta los elementos principales de los procedimientos que han de seguir los Estados Partes y la OMS por lo que respecta al intercambio de información acerca de los eventos notificados. Las comunicaciones oficiales en el marco del RSI (2005) relativas a un evento se realizan entre el Centro Nacional de Enlace para el RSI y el Punto de Contacto de la OMS para el RSI, ambos oficialmente designados y sujetos a la obligación de estar disponibles para establecer contacto las 24 horas del día, todos los días del año. En la Guía para el Centro Nacional de Enlace para el RSI , se facilita orientación para la designación o el establecimiento de estos Centros, incluidas sus atribuciones y una explicación de sus principales funciones.
En el RSI (2005) se indican tres maneras en que los Estados Partes pueden iniciar las comunicaciones con la OMS relativas a un evento:
Notificación - El RSI (2005) prescribe nuevos requisitos de notificación para los Estados Partes. Estas disposiciones, que se alejan de la notificación automática y la publicación por la OMS de los casos de enfermedades concretas, estipulan que se notifiquen a la OMS todos los eventos que, según la evaluación, puedan constituir una emergencia de salud pública de importancia internacional, teniendo en cuenta las circunstancias en que se produce el evento. La notificación debe cursarse dentro de las 24 horas de realizada la evaluación por el país afectado utilizando el instrumento de decisión consignado en el anexo 2 del RSI (2005). En el instrumento de decisión se establecen cuatro criterios a los que debe ceñirse el Estado Parte al evaluar un evento que ocurra en su territorio así como su decisión de si el evento debe notificarse o no a la OMS:



¿Tiene el evento una repercusión de salud pública grave?

¿Se trata de un evento inusitado o imprevisto?

¿Existe un riesgo significativo de propagación internacional?

¿Existe un riesgo significativo de restricciones a los viajes o al comercio internaciona

A las notificaciones debe seguir la comunicación inmediata de información detallada de salud pública sobre el evento, con inclusión, en lo posible, de definiciones de los casos, resultados de laboratorio, origen y tipo del riesgo, número de casos y defunciones, condiciones que influyen en la propagación de la enfermedad y las medidas sanitarias aplicadas.

Consultas - Cuando el Estado Parte no pueda llevar a cabo una evaluación definitiva valiéndose del instrumento de decisión del anexo 2, tiene la opción explícita de iniciar consultas confidenciales con la OMS y recabar asesoramiento sobre la evaluación y las mediadas sanitarias apropiadas que corresponda adoptar.

Otros informes -Los Estados Partes deben informar a la OMS por conducto del Centro Nacional de Enlace para el RSI, antes de que transcurran 24 horas desde que hayan tenido conocimiento de ellas, de las pruebas de que se haya producido fuera de su territorio un riesgo para la salud pública que podría causar la propagación internacional de una enfermedad, puesta de manifiesto por la exportación o importación de casos humanos, vectores portadores de infección o contaminación, o mercancías contaminadas.
Además de estos tres tipos de comunicaciones, los Estados Partes deben dar curso a las solicitudes de verificación de la OMS. La OMS tiene el mandato expreso de obtener de los Estados Partes la verificación de los informes o comunicaciones no oficiales, recibidos de diversas fuentes, acerca de eventos producidos en sus territorios que puedan constituir una emergencia de salud pública de importancia internacional. Esos informes son examinados primeramente por la OMS antes de cursar una solicitud de verificación. Los Estados Partes deben acusar recibo de esta petición en un plazo de 24 horas, y proporcionar la información de salud pública de que dispongan sobre la situación de los eventos, seguida, oportunamente, de la comunicación continua al Estado Parte notificador de la información exacta y suficientemente detallada sobre la salud pública de que dispongan.



Detección de eventos, evaluación conjunta y respuesta en el plano internacional

El RSI (2005) sustenta el mandato de la OMS de gestionar la respuesta internacional a los eventos y riesgos graves que se producen en la esfera de la salud pública, en particular las emergencias de salud pública de importancia internacional. En el Reglamento también se reconocen las obligaciones generales de la OMS en materia de vigilancia y se estipulan procedimientos concretos de colaboración entre los Estados Partes afectados y la OMS respecto de la evaluación y el control de los eventos y riesgos de salud pública, incluso antes de que sean notificados oficialmente a la OMS.
En el plano internacional, para su análisis en tiempo real de los eventos de salud pública, la OMS se vale de conocimientos técnicos, la inteligencia de las situaciones y las circunstancias operacionales, y los requisitos de la comunicación de riesgos a fin de evaluar los riesgos para la salud pública de conformidad con su mandato en virtud del RSI (2005). Para seguir reforzando la capacidad de alerta y respuesta en el nivel internacional, la OMS ha elaborado un sistema mejorado de gestión de eventos así como procedimientos operativos estándar. Esta herramienta en línea funciona como repositorio oficial de toda la información referente a eventos que puedan constituir una emergencia de salud pública de importancia internacional. Facilita las comunicaciones dentro de la OMS, con los Centros Nacionales de Enlace para el RSI, con las instituciones de carácter técnico y con los asociados; además, proporciona oportuna información de salud pública para la gestión de estos eventos y riesgos.
La información relativa a riesgos para la salud pública notificada o comunicada a la OMS con arreglo al RSI (2005) se evalúa conjuntamente con el Estado Partes afectado a fin de determinar la naturaleza y el alcance del riesgo, el potencial de propagación internacional de una enfermedad y las probabilidades de interferencia con los viajes y el comercio, y las estrategias apropiadas de respuesta y contención.

Determinación de una emergencia de salud pública de importancia internacional y recomendaciones temporales

Si se necesita una acción mundial inmediata como respuesta de salud pública para prevenir o controlar la propagación internacional de una enfermedad, el RSI (2005) confiere al Director General de la OMS la potestad de determinar que el evento constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional. En estos casos, un Comité de Emergencias previsto en el RSI dará su opinión al Director General sobre las recomendaciones temporales en lo referente a las medidas de salud pública más apropiadas y necesarias para hacer frente a la emergencia.
Si el Estado Parte de que se trate no estuviera de acuerdo en que se está produciendo una emergencia de salud pública de importancia internacional, el Comité de Emergencias emitirá también un dictamen. Las recomendaciones temporales formuladas por el Director General están dirigidas a los Estados Partes tanto afectados como no afectados y tienen por objeto prevenir o reducir la propagación internacional de una enfermedad y evitar interferencias innecesarias con el tráfico internacional.



Capacidad nacional de vigilancia y respuesta

Otra innovación fundamental del RSI (2005) es la obligación de todos los Estados Partes de crear, reforzar y mantener capacidades básicas de salud pública en materia de vigilancia y respuesta. Para poder detectar, evaluar y notificar eventos, informar sobre ellos y responder a los riesgos y emergencias de salud pública de importancia internacional, los Estados Partes deben cumplir los requisitos estipulados en la parte A del anexo 1 del RSI (2005). Se enumeran allí las capacidades básicas necesarias en los niveles local (comunidad), intermedio y nacional, incluida –en el plano nacional- la de evaluación dentro de las 48 horas de todas las informaciones relativas a eventos apremiantes y su comunicación inmediata a la OMS por conducto del Centro Nacional de Enlace para el RSI, cuando así proceda.
El RSI (2005) prescribe que cada Estado Parte, con el apoyo de la OMS, tenga instalada la capacidad básica necesaria para las tareas de vigilancia y respuesta “lo antes posible”, y a más tardar a los cinco años de la fecha de entrada en vigor del Reglamento para ese Estado Parte1 . En el RSI (2005) se establece un proceso de dos etapas para ayudar a los Estados Partes a planificar el cumplimiento de sus obligaciones a este respecto. En la primera etapa, del 15 de junio de 2007 al 15 de junio de 2009, los Estados Partes deben evaluar las posibilidades de sus actuales estructuras y recursos nacionales para cumplir los requisitos en materia de capacidad básica para las tareas de vigilancia y respuesta. Esta evaluación conducirá a la elaboración y aplicación de planes de acción nacionales. Como se indica en el RSI (2005), la OMS prestará apoyo a la realización de esas evaluaciones y facilitará orientación para la elaboración y aplicación de los planes de fortalecimiento de la capacidad.
En la segunda etapa, del 15 de junio de 2009 al 15 de junio de 2012, se espera que cada Estado Parte ejecute los planes de acción nacionales a fin de que las capacidades básicas queden instaladas y en funcionamiento en todo el país y/o sus territorios pertinentes. Los Estados Partes que experimenten dificultades para ejecutar sus planes podrán solicitar un nuevo periodo de dos años, hasta el 15 de junio de 2014, para cumplir sus obligaciones en virtud de la parte A del anexo 1. En caso de necesidad justificada se puede obtener una prórroga de dos años. En circunstancias excepcionales, y previa presentación de un nuevo plan de aplicación, el Director General de la OMS puede conceder a un Estado Parte otra prórroga, no mayor de dos años.

Seguridad en materia de salud pública en los viajes y el transporte internacionales

Los puntos de entrada internacionales, ya sea por vía terrestre, marítima o aérea, son sitios propicios para la aplicación de medidas sanitarias encaminadas a prevenir la propagación internacional de enfermedades. Por este motivo, en el RSI (2005) se han actualizado muchas de las disposiciones del RSI (1969) a ese respecto. También se han incorporado varias disposiciones nuevas. Cuando se aplican medidas sanitarias relacionadas con el RSI a los viajeros internacionales, por ejemplo, éstos deben ser tratados con cortesía y respeto, teniéndose en cuenta las consideraciones de género, socioculturales, étnicas y religiosas de importancia para ellos. Debe suministrárseles alimentos adecuados, agua, instalaciones y tratamiento médico así como otros servicios pertinentes si están en cuarentena, aislados o sometidos a exámenes médicos u otros procedimientos con fines salud pública en relación con el RSI (2005).
Los Estados Partes deben designar los aeropuertos internacionales, los puertos y eventuales pasos fronterizos terrestres en los que se instalarán capacidades concretas para aplicar las medidas sanitarias que requiere la gestión de diversos riesgos para la salud pública. Entre esas capacidades cabe mencionar lo siguiente: acceso a servicios médicos apropiados (con medios de diagnóstico), servicios para el transporte de los viajeros enfermos, personal capacitado para la inspección embarcaciones, aeronaves y otros medios de transporte, mantenimiento de un entorno salubre, y planes y medios para la aplicación de medidas de emergencia como la cuarentena.

 



Documentos sanitarios nuevos y actualizados

El RSI (2005) exige la utilización inmediata de una serie de documentos sanitarios nuevos o revisados en los puntos de entrada. Los países deben acelerar su introducción en las operaciones cotidianas.
Modelo de certificado de exención del control de sanidad a bordo/certificado de control de sanidad a bordo
El certificado de control de sanidad a bordo/ exención del control de sanidad a bordo reemplaza a partir del 15 de junio de 2007 al certificado de desratización/ exención de desratización, de alcance más reducido. Los certificados de desratización/exención de desratización expedidos antes de esa fecha seguirán siendo válidos sólo por seis meses, y, en todo caso, hasta el 14 de diciembre de 2007 como máximo.

Declaración Marítima de Sanidad

La Declaración Marítima de Sanidad se ha actualizado a fin de tener en cuenta el alcance más amplio del RSI (2005) así como las normas y la terminología técnicas comúnmente aceptadas.

El certificado internacional de vacunación o profilaxis sustituye al certificado internacional de vacunación o revacunación contra la fiebre amarilla

La fiebre amarilla es la única enfermedad expresamente designada en el RSI (2005) respecto de la cual se puede seguir exigiendo a los viajeros prueba de vacunación o tratamiento profiláctico como condición para entrar en un país. Los cambios a este respecto son los siguientes: a partir de junio de 2007, el actual “certificado internacional de vacunación o revacunación contra la fiebre amarilla” será sustituido por el “certificado internacional de vacunación o profilaxis”. El clínico que expida el nuevo certificado observará que la diferencia principal con el anterior consiste en que ahora debe hacer constar por escrito, en el espacio previsto para ello, que la enfermedad a que se refiere el certificado es la “fiebre amarilla”. En el nuevo certificado ya no se habla de un centro de vacunación designado.

Parte sanitaria de la Declaración General de Aeronave

Este es un documento de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), organismo especializado de las Naciones Unidas. Los Estados miembros de la OACI lo examinan periodicamente, y, con fines prácticos, se ha reproducido tradicionalmente en los anexos del RSI. En consecuencia, las enmiendas recientes a esta Declaración aprobadas por la OACI se recogerán en las próximas ediciones del RSI (2005).

Los países que han formulado reservas al Reglamento que han sido aceptadas siguen el mismo calendario, pero puede que no compartan la misma fecha de iniciación.

 


Algo más para Saber...

Preguntas frecuentes acerca del Reglamento Sanitario Internacional (2005)

Puesta en vigencia del certificado de exención del control de sanidad a bordo

El RSI 2005 entro en Vigencia el 15 de Junio del 2007